miércoles, 22 de febrero de 2012

Buscando el origen del mal.






Siempre me ha gustado meter cizaña,no lo voy a negar.
Soy de los que piensan que la mejor forma de conocer a una persona es provocandola,confrontandola con los demás o poniendola en situaciones limite.


Anoche me vi otra vez con cinco años,rememorando los viajes sentado en la parte de atrás del Lancia Thema de mi padre,asistiendo a los últimos dias,tal y como conocía a mi familia. 
Ya fuera todos unidos de viaje familiar al campo,durmiendo en una tienda de campaña,el camping gas,mesas que se pliegan,usar loción repelente de mosquitos,cassettes de Bom Bom Chip y ver algún que otro cervatillo en la lejanía..


Entendí que,por aquel entonces,ya tenía un cierto don de lenguas viperinas porque,al igual que en situaciones sucesivas,cuando se producía la calma tras la tempestad entre mi padre y mi madre,yo hablaba para volver a abrir la caja de los truenos.


Quizá por ello,atando cabos,al llegar a la escuela inicié una estrecha amistad con un compañero de clase que duró toda la EGB y mitad de la Educación Secundaria.
Dicho amigo fué el que canalizó todos mis intereses.
Todos tenemos un amigo de la infancia que nos acerca (más o menos) de una forma amena a temas y cosas que en un futuro nos servirán para aproximarnos a una persona en un bar.
En éste caso la balanza se inclinó por el mundo freak de Star Wars,el mundo de los videojuegos,la música instrumental,los comics,la adoración por la comida basura,Megatrix a las 7:00 de la mañana y porno a las 2:00 un fin de semana.

Aparte de no tener ninguna contacto con chicas,muchas veces éste amigo me daba la espalda,se ponía serio,me privaba de sus juguetes y videojuegos y no tenía ningun reparo en chivar secretos a otros para dejarme en mal lugar.


Asi pues,ésta persona fué el Alma Máter del desprecio y la humillación hacia las personas ingenuas o con alguna discapacidad física/mental.Hasta que al final terminé por verme afectado yo también.





Y el final de ésta historia viene a decir que,tras casi diez años sin hablar con esa persona,él es ahora el mojigato en la sombra que cuando me ve venir de frente mira hacia otro lado o si puede,cambia de acera.
Y yo paso por su lado y le digo: 
"Ey,hola" (todavía existo,cabrón).





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